Pregunta
Mi maestro de zen, antiguo discípulo del maestro Deshimaru, me dice que haga espiraciones largas y lentas e inspiraciones cortas y rápidas, pero he leído otros «manuales» de zazen, entre ellos uno del templo Antaiji, que dicen que basta con dejar que la respiración sea natural. ¿Qué diferencia hay entre dejar la respiración tal como es y forzarla para que las espiraciones sean largas? ¿Cuál de las dos cosas debería hacer?
Gassho
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
A los principiantes les diría que respiren con normalidad y tranquilidad. Antiguamente no se enseñaba la respiración a los principiantes para evitar que se centraran exclusivamente en ella en lugar de concentrarse en la postura.
Con la práctica, poco a poco, los practicantes pueden ir prestando más atención a la espiración, espirando largamente y observándola. Observar la respiración es una vía importante para adentrarse profundamente en el cuerpo y, por supuesto, también en la mente. Pero esto requiere cierta práctica. Debería surgir con naturalidad y, a mi entender, no hay que forzarlo, sobre todo al principio.
Le diría que procure respirar con suavidad; de forma natural e inconsciente, la respiración se irá alargando a medida que se calme su cuerpo-mente.
No hay que seguir siempre las reglas de los demás: debe entrar en intimidad consigo mismo, sentir su respiración y encontrar su propio camino.
Kosen