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Soy músico, busco un maestro espiritual

Maestro Kosen – Publicado el 4 de enero – individual-worlds

Pregunta

Busco un maestro que me guíe en mi vía espiritual.

Soy músico profesional y tengo cierta presencia en los medios, pues he acompañado y grabado con uno de los mayores músicos de jazz de este siglo, el señor Archie Shepp. Me llamo Stephane Guery, pero eso no tiene importancia ante la impermanencia de nosotros mismos y del mundo de los fenómenos. Descubrí el budismo a los veinticinco años, a raíz de unos «ataques de pánico» y de preguntas existenciales. Practiqué durante aproximadamente un año y medio con la ayuda de un lama que me dio instrucciones sobre la meditación. Aunque la enseñanza que recibí permaneció en mi corazón, dejé de practicar hace unos quince años, tras la muerte de mi madre. Hace poco, a causa de una vida muy ajetreada entre conciertos y clases (también soy profesor), mi mente se vio desbordada y, curiosamente, aquellos ataques de pánico que habían desaparecido gracias a la práctica tibetana volvieron quince años después. Pasé dos meses horribles, como una vuelta atrás. Volví a estudiar las religiones, el porqué de todo eso, pero sobre todo luché conmigo mismo, con mis emociones negativas, etc. Finalmente decidí volver a meditar, preguntándome si existe una vía libre de conceptos, sin creer en dogmas ni en ideas sobre lo que hay después de la muerte. Soy músico y tengo que encontrar mi interior, descubrir quién soy más allá de lo que soy :-)). Y, sobre todo, aprender a observar mejor mis emociones. Desde hace poco practico zazen. He ido a un dojo zen de París.

En el budismo tibetano están «chiné» (pacificación mental) y después «lacktong» (visión penetrante). Esto enseña a ver los pensamientos y las emociones como un espectador, a reconocerlos, dejarlos pasar y luego superarlos. En el zen también existe eso, pero

en una sola práctica (zazen). Gracias a estas prácticas, he observado que, surja lo que surja en la mente o en el cuerpo, la consciencia nunca se ve afectada: es el ego el que tiene miedo. Sin embargo, cuando el ego tiene miedo, resulta muy difícil ver esa consciencia. Hay que conseguir no entrar en la emoción, pero, cuando esta es fuerte, es difícil detenerse para ver que esa emoción, sea cual sea, no tiene existencia intrínseca, que no tiene un emplazamiento ni un lugar donde nazca y muera; sencillamente desaparece, pero sigue existiendo en potencia, porque puede renacer. En cuanto la miramos, pierde solidez, pero eso no elimina el miedo. En fin… necesito un maestro que me ayude en el camino. He visto sus vídeos en YouTube y he escuchado sus canciones. Su personalidad me sorprende mucho. Para empezar, tiene muy buen gusto musical y compone canciones. Eso me hace reír. Para mí, un maestro no tiene ese talento, sino otro: enseñar meditación. Pues no, con usted, maestro Kosen, es distinto. Y entonces, al escuchar sus canciones

(puesto que es mi profesión :-)), he comprendido algo fundamental: sencillamente, vivir. Usted está vivo y parece que hace música como la hago yo. Como si no hubiera distancia entre usted y yo, también en la vida cotidiana. Me gustaría ser su discípulo, ¿es posible?





Stephane Guery (www.myspace.com/stephguery)






Anónimo

Respuesta del maestro Kosen

Me gusta su música y, en particular, «full», «joy» y «blues in green», que me resultan más accesibles, y también me gustaría ser su discípulo. Hay verdaderos maestros entre los músicos de jazz. Mi padre tuvo la suerte de tocar con Louis Armstrong y Sydney Bechet en su época, y era como yo con Deshimaru o usted con Archi Shepp.

Si algún día le apetece sentarse con nosotros en zazen, por supuesto que no hay ningún problema. Soy admirador de Archi Shepp desde hace mucho tiempo y, sobre todo, de su técnica de soplo. Me encanta la guitarra y, en particular, Guthrie Govan: http://www.youtube.com/watch?v=0LY8sok2RgE

Por desgracia, le regalé la Lowden que me había acompañado durante treinta años a mi yerno, que le tenía echado el ojo. Se me han ablandado los dedos, ya no toco lo suficiente; no se puede hacer todo.

Kosen


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