Pregunta
Mi madre no está en paz, lo sé. Murió rodeada de personas que no la comprendían o no la querían. Yo trabajaba ese día; la había visto cuatro días antes, muy cansada. A raíz de unos asuntos miserables, me habían prohibido verla con regularidad. Fue una tortura para mí y también para ella, estoy segura. Cuando podría haber estado con ella durante quince días y seguramente haberla animado a comer, a vivir, solo la vi tres días en un mes. Estoy convencida de que se fue con un sufrimiento moral extremo. No conseguí darle un final de vida digno. ¿Cuál es el punto de vista del budismo zen sobre la muerte en estas condiciones?
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
La muerte rara vez es muy agradable y, en cualquier caso, quien tiene que partir debe afrontar esa prueba completamente solo; nadie puede acompañarle muy lejos en ese tipo de viaje.
Kosen