Pregunta
Hola:
Necesito su ayuda.
Mi esposa tiene cáncer. Vive con dolor a diario. Esta realidad me afecta mucho. Hago entre tres y cinco horas de zazen al día, pero no consigo relajarme. Somatizo su enfermedad. Los últimos zazen del día a veces son difíciles y la inspiración puede volverse dolorosa. Tengo un nudo en la garganta a diario, como unas anginas; el incienso puede molestarme y a veces tengo la impresión de ahogarme, de que me falta el aire… Siento como un bloqueo en el plexo solar. No consigo encontrar la solución por mí mismo. Pruebo todas las formas posibles de respirar cuando noto que aumenta la «molestia», e incluso no hacer nada y observar… Nada funciona. Lo que sé es que intento hacer el máximo de zazen para volver a centrarme, pero no parece suficiente.
Gracias por la ayuda que pueda ofrecerme.
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Practique la respiración del bambú: espire y, al final de la espiración, retenga la respiración uno o dos segundos; después espire un poco más y deje que la inspiración se produzca. Deje que se produzcan tres o cuatro respiraciones de forma natural y vuelva a empezar. Esta respiración le ayudará a hacer descender la energía.
Kosen