Inicio/ El zen/ Ensenanzas/ Mondos (pregunta-respuesta)/ Represiones, corazón, karma y conducta

Represiones, corazón, karma y conducta

Maestro Kosen – Publicado el 19 de abril – karma

Pregunta

Ante todo, quisiera expresar mi gratitud por este espacio en el que podemos plantear todas las preguntas de la vida que nos preocupan y, por supuesto, dar las gracias a las personas que hay detrás, tanto a quienes escriben como a quienes leen y a quienes responden con su sabiduría.

Durante el último zazen pude, entre otras cosas, percibir la manifestación de mi propia conducta reflejada de una manera muy concreta. Evidentemente, no era consciente de ello, y es curioso porque durante toda mi vida me he enfrentado a las consecuencias de esos comportamientos. Al final sentí que mi corazón se abría con gran intensidad y profundidad.

Cuando salí a la calle sentía tanta alegría en el corazón que quise contactar con la persona a la que me negaba emocionalmente para no tener que afrontar las consecuencias de la verdad de los sentimientos, del amor, sus circunstancias, sus riesgos, su entrega; en definitiva, ¡un miedo terrible a apostar y equivocarme! Y, cuando me disponía a hacerlo, mi mente empezó a argumentar una cosa y la contraria, y me encontré encerrada en la maldita burbuja, de nuevo paralizada por la duda.

¿Qué brújula debe guiar mis pasos? ¿Mi corazón, aunque estalle, o la prudencia de la razón, que no quiere que vuelva a hacerme daño y me seduce con un billete a la seguridad y una parcela de libertad ficticia para no asumir el riesgo de comprometerme?

¿Es necesario enfrentarnos a lo que reprimimos cuando se hace consciente y actuar para resolverlo? Si no actúo, seguirá persiguiéndome mentalmente, continuaré con mi vida y eso quedará inconcluso, dando vueltas hasta el infinito. Por otra parte, si actúo, la mente me martirizará con la duda de la razón y sus argumentos. ¡No consigo quedarme en el medio, si es ahí donde hay que estar, ni en ningún otro lugar!

GRACIAS.

Anónimo

Respuesta del maestro Kosen

Actúe con el corazón, sin preocuparse por el resultado; concéntrese en la espiración para expulsar la duda.

Kosen


Ver todos los mondos