Pregunta
Soy psicólogo y trato a pacientes con enfermedades psicosomáticas. Las investigaciones nos indican que las dificultades para acceder al ámbito de lo imaginario y, por ejemplo, para recordar los sueños constituyen uno de los factores que favorecen la aparición de este tipo de síntomas y enfermedades (alergias, trastornos autoinmunitarios, cáncer…). Pero el zen dice que no debemos dar importancia a recordar los sueños.
¿Podría explicar la perspectiva del zen sobre este tema?
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Comprenda que el maestro da una explicación o hace un comentario en una situación determinada y a una persona concreta.<br />
La persona que ha adquirido la costumbre de contarle sus sueños al maestro como si fueran algo muy interesante; la señora mayor que hace psicoterapia, un curso de desarrollo personal, etcétera, etcétera, y también un poco de zen, y que además quiere que el maestro le explique el sueño estúpido que tuvo la noche anterior y que, como de costumbre, ha anotado en su diario… Entonces el maestro, irritado, responde que analizar los propios sueños es como olerse los pedos debajo de la falda. Y, cuarenta años después, volvemos a encontrar esta frase grabada en mármol, y a alguien que quiere entender que en el zen está prohibido recordar los propios sueños.
Kosen