Pregunta
Querido Kosen:
Dogen y Wanshi, en particular, no recomiendan concentrarse en la respiración ni en los puntos de la postura, mientras que Deshimaru insistía en ello.
Después de practicar durante años esa «concentración en», la abandoné para dejar paso a una presencia abierta al flujo de lo vivo tal como es, a imagen de la apertura de las manos y de la no fijación de los ojos. En ella dejo que zazen se haga, acogiendo sin resistencia todo lo que aparece: respiración, sensaciones corporales de la postura, pensamientos, emociones, pero también sonidos, olores y percepciones. A veces esa atención libre se focaliza en un punto, a veces es panorámica; la dejo actuar en ese arraigo abierto. Toda mi energía está dedicada a esa receptividad que no interviene ni se apropia de nada.
Entonces, ¿por qué tanta insistencia en la concentración? Para calmar la mente al principio de zazen lo comprendo, pero, más allá, me parece que mantiene un riesgo de dualismo, cristalización y egocentrismo. ¿No le parece que una escucha global y libre está más de acuerdo con zazen? Una vez adoptada la postura, Dogen recomienda practicar directamente la alegría, la paz y la felicidad del dharma, y Wanshi, sentarse en el corazón mismo de la vacuidad.
Gracias por su atención y por su entrega a la práctica-realización.
Funi
Emmanuel
Respuesta del maestro Kosen
El aire está en todas partes; sin embargo, cuando tiene calor, utiliza un abanico.
Un cordial saludo.
Kosen