
Carta de Christine, futura guardiana del Templo del Caroux
¿Por qué? ¿Por qué ser guardiana del templo del Caroux? ¿Qué me ha llevado hasta aquí?
Mi instinto, mi corazón sencillamente; igual que en mi juventud, fue mi corazón el que me guió hacia el canto, la música, e hice de ello mi oficio… ¡la vida de artista!
Lo que me ha llevado al templo es aquello para lo que estamos hechos: utilizar todas nuestras capacidades, compartirlas, no guardárnoslas para nosotros mismos.
Este templo del Caroux es la síntesis de todo ello: el placer de compartir, zazen, la cocina, el mantenimiento, la limpieza, el jardín, la pintura; todo es importante, es la continuidad de zazen, la pureza de este lugar magnífico que hay que preservar gracias a Stéphane Kosen y a todos los maestros que ahora recogen el testigo. Expresar la gratitud hacia la transmisión.
Venir a hacer samu al templo, marcado por el zazen de la mañana y de la tarde, es una expresión muy bella de nuestras vidas.