Pregunta
Hola, Kosen:
Me da miedo el futuro de Francia, o más bien el de la sociedad francesa. Desde los atentados, e incluso antes, está claro que existe una fractura étnica y religiosa en ciertos lugares, un fenómeno que parece acentuarse con la llegada masiva de migrantes. Por otra parte, hay franceses «de pura cepa» que cometen actos racistas o antimusulmanes.
Por supuesto, los medios de comunicación y los políticos hacen todo lo posible por echar más leña al fuego.
A menudo se dice que el zen no consiste en aislarse del mundo, de la vida cotidiana ni de la sociedad.
Pero ¿basta con zazen a nivel individual, como también se dice, para cambiar positivamente al conjunto de los seres? ¿Puede una sesión de zazen transformar realmente el mundo?
¿Qué piensas, entonces, del compromiso político? ¿Es necesario que el zen se politice? ¿Crear una organización fraterna y pacífica?
¿Es Matthieu Ricard, como figura política y mediática, un ejemplo?
Hasta muy pronto.
maxxime
Respuesta del maestro Kosen
La política forma parte del mundo del sufrimiento, del mundo de las pasiones, sinónimo de ignorancia, apego y deseo, que produce en nosotros tres venenos: la codicia, el odio y el error. Eso es precisamente lo que nos proponemos curar con la enseñanza del zen.
Lo esencial del budismo es practicar dhyana, en japonés «zazen», que cura las heridas de nuestras opiniones, nuestros errores y nuestro karma, gracias a que
nos conecta con nuestro buda interior, que es, entre otras cosas, paz profunda y amor universal.
¿Por qué habríamos de añadir vinagre a un excelente vino ecológico sin sulfitos?
Diría que lo que pretendo que son mis ideas políticas no son realmente mías, pues lo que creo que es mi ego carece de un yo autónomo y no se basta a sí mismo; es compuesto, no uno.
Esta es la razón por la que, para un monje, la práctica de zazen es preferible a sus opiniones políticas, pues pacifica y hace convivir a la humanidad entera en su práctica de Buda.
Es la oración más poderosa y produce un beneficio ilimitado para todas las existencias.
Kosen