Pregunta
¡Hola!
Practico zazen 45 minutos todas las mañanas en casa, respetando bien la postura e intentando estar relajado, abierto y bien asentado en la respiración.
A veces afloran antiguos dolores, antiguas heridas, carencias de amor o de atención y, en ocasiones, también inseguridad. Son viejas heridas de la infancia que resurgen en mi vida en cuanto se presenta la ocasión, como una necesidad de seguridad parental que no tengo cubierta. Mi reacción espontánea hoy en día, aunque no siempre ha sido así, es contemplarlo con mucha compasión y cierta distancia. Básicamente, es como si consolara de todo corazón a ese niño que llevo dentro, y eso me hace bien, aunque vivirlo sea doloroso.
Mi pregunta para el maestro experimentado que es usted es: ¿forma esto parte de un proceso de curación y es sano? Porque me gustaría mucho liberarme de esa dependencia de una seguridad exterior.
En cualquier caso, gracias por su respuesta, ¡que espero que también sirva a otros! :)
¡Gassho!
Senzala
Respuesta del maestro Kosen
Desde luego. Continúe sin detenerse demasiado en los análisis; las cosas se liberan de forma natural, a su ritmo.
Si tiene ocasión, no dude en practicar con los demás en un dojo y pedir que le revisen la postura.
Kosen