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Yo mismo sufro sin saber por qué

Maestro Kosen – Publicado el 26 de diciembre – emotions

Pregunta

Usted dijo en un vídeo, creo, que el destino de
la humanidad es el destino del bodhisattva, creo, o ya no sé. ¿Quién es
el bodhisattva? ¿Cómo reconocerlo? ¿Qué significa esa frase? ¿De dónde
viene la vida? ¿Cómo puede el alma elegir experimentar? Ya no sé
dónde estoy; hay altibajos. Cuando todo va bien, les decimos a los
demás que luchen; cuando todo va mal, ya no sabemos. Es fácil
decir que la vida es bella, esto y lo otro, vale, de acuerdo, pero a veces tenemos
la impresión de que la Tierra nos tiene manía, de que todo está en nuestra contra, de que
quieren hacernos caer, de que hay que seguir la vía, esto y lo otro, vale. ¿Hay
un camino en la vida mejor que otro? Ya no sé qué debo
hacer ni dónde está realmente el camino. También hay una cuestión de
causalidad, de causa y efecto; no se puede decir: «He elegido este
camino». En parte sí, pero no solo.
No sé si hay una respuesta para todo este galimatías, pero tenía
ganas de liberarme, de compartir mis angustias. Me dirá que no está bien
y seguramente me corresponde a mí encontrar la respuesta. Y luego están ciertos videntes que
predicen cosas que parecen suceder exactamente así. ¡No quiero
un camino trazado por las cartas, maldita sea! No entiendo nada, voy a
acabar estallando. Usted también dice que tenemos que pasar por múltiples
dimensiones, que hay varios infiernos y todo eso. Ya no sé, ¿existe
realmente una justicia divina? ¡Ya no sé! Tengo la impresión de estar
atrapado en un mundo sin salida, sin fin, sin alegría, donde
todo termina en tristeza. Claro que también tengo mis buenos momentos, pero
mirándolo de cerca, no sé: tenemos conflictos a menudo, nos damos cuenta
de que perdemos a gente, de que a veces nos enfadamos o perdemos a seres
queridos, aunque nos reencontremos con ellos en el más allá o tengamos que empezar
otra vida. Voy a acabar chalado, no entiendo nada y esta vida me irrita, lo digo
con toda franqueza. No entiendo nada y no soy quien más sufre,
pero no entiendo nada, no entiendo nada y yo mismo sufro
sin saber por qué.




Anónimo

Respuesta del maestro Kosen

Tienes que recuperar tu refugio, tu invulnerabilidad, tu paz, tu felicidad, tu libertad y todo, todo, todo lo que buscas Dios sabe dónde y Dios sabe cómo.
Digo encontrar, no buscar, porque en realidad nunca lo has perdido, ya que eres precisamente tú.
Pero, si crees que tú eres tus emociones, que te cuentan entre lloriqueos la historia lastimera de tu vida, te equivocas. Las emociones tienen su utilidad, por supuesto, pero no esa. Si crees que tú eres tus pensamientos y que encontrarás una respuesta coherente mediante el pensamiento, te equivocas de nuevo: pensar tiene su utilidad, pero no esa.
Tú eres únicamente, sencillamente, el observador silencioso que está detrás de tus ojos; ahí está tu refugio, ahí está tu felicidad.
Tú mismo eres tu ángel de la guarda y, a partir de él, de ti, vas a quererte y a hacerte feliz ahora mismo, pase lo que pase. Ya puede derrumbarse el mundo, no tienes absolutamente nada que temer.
Intenta experimentar lo que te digo y volver a tu observador.
Es mi regalo de Navidad.

Kosen


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