Inicio/ El zen/ Ensenanzas/ Mondos (pregunta-respuesta)/ Tengo depresión, ¿qué puedo hacer?

Tengo depresión, ¿qué puedo hacer?

Maestro Kosen – Publicado el 8 de febrero – suffering

Pregunta

Me presento: soy yo, veintidós años, un lastre para mi familia y para mis amigos, que ha vivido tan pocas cosas que no se puede resumir y, sin embargo, está aterrorizado por todo lo que sabe o cree saber. Tengo miedo a los demás, aunque sé que ese miedo no tiene razón de ser. He pasado la vida huyendo de ella a través de mis amigos, los juegos, los libros, las películas, la música, las drogas, toda la cultura actual del sueño.
Todo lo que nos distrae y que tanto gusta en este mundo. Sin embargo, nunca he conseguido olvidar; en mi cabeza dan vueltas siempre las mismas ideas en movimiento, pensamientos imposibles sobre el mundo. ¿Cómo podría yo, que no he vivido nada, concebir alguna verdad sobre este mundo? Soy demasiado pequeño para
contener nada verdadero. Así que me escondo de mi familia, de mis amigos, de mí mismo; lo que pienso es demasiado feo para confesarlo.



Me presento: soy yo, veintitrés años, un lastre para mi familia, mis amigos y para mí mismo. Hace más de un año que no hago realmente nada, sin empleo; he abandonado a mis amigos, a quienes ya no podía mirar a la cara. Vivo como un ermitaño en medio de mi propia familia. Abandono todo esfuerzo porque no tengo ningún objetivo. Me recreo en mi depresión, explorador de mí mismo y de los demás, al que nada podrá alcanzar jamás.

Greg

Respuesta del maestro Kosen

Te identificas con lo que quieres; una personalidad como «lastre para mi familia» solo existe si crees que es real.
Has tenido la suerte de poder vivir así, como una víctima impotente que se deja llevar por lo fácil; también es una experiencia que no todo el mundo puede permitirse. Te servirá más adelante, todas las experiencias son útiles. Solo depende de ti vivir ahora algo completamente distinto, si lo deseas.
En tres puntos puedo darte la receta para cambiar tu vida desde ahora mismo.
Primero: cuando te despiertas, la mañana es un momento muy importante para hablarte a ti mismo y para hablar desde ti mismo. Antes de levantarte, siéntate en la cama y decide qué día deseas tener, diciendo, por ejemplo: «Creo este día desde lo más profundo de mi ser… y, por tanto, lo que deseo vivir se hará realidad porque ya existe en mí… Hoy viviré nuevas aventuras, conoceré a nuevas personas extraordinarias y yo mismo seré alguien estupendo», etcétera, etcétera…
Segundo: prueba el esfuerzo; elige cada día un momento para hacer algo que te cueste esfuerzo. Verás que, enseguida, se convertirá en un estímulo e incluso en un placer indispensable en tu vida. Recuerda bien que, al principio, ponerse a ello es un coñazo y hay que obligarse; es normal.
Tercero: tira las drogas, si las consumes; te vuelven débil y paranoico y alimentan tu dependencia de la debilidad. Hay que elegir, y eres tú quien decide.

Kosen


Ver todos los mondos