Pregunta
Siempre me pregunto si está bien hacer proselitismo a favor de la
práctica del zen. Como es algo supremo en materia de conocimiento
de uno mismo y de realización personal, siempre me siento impulsado a
hacerle publicidad. Cuando alguien tiene problemas y va a un psicólogo, siempre le aconsejo
practicar en un dojo zen. La gente me toma un poco por un
gurú y resulta bastante frustrante ver cómo dejan pasar la oportunidad… Verles
seguir buscando por todas partes algo que simplemente está oculto en su interior. A
veces me digo, a mi pesar: ¡qué más da! Es su destino y yo no tengo
por qué cambiarlo. Además, ¿podría un principiante convencerles con
unas simples palabras?
¿Qué haría usted en ese caso?
¿Qué palabras sencillas podrían llegarles?
Gracias, maestro, por su tiempo y su benevolencia. Gassho.
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Si esas palabras sencillas no surgen espontáneamente, entonces no diga nada.
Kosen