Pregunta
Buenas noches, maestro, le presento mis respetos. Desde la infancia he hecho muchas
cosas, buenas y malas, pero ¿cómo saber qué es bueno o
malo? Siempre encuentro conceptos distintos. He sido rebelde, indisciplinado,
terco; recibí formación militar en mi país, COLOMBIA, y he trabajado
en empresas con compañeros y jefes cuya brújula moral estaba
tan torcida que no comprendo cómo encontraban el camino a casa.
Actualmente soy voluntario en una honorable institución humanitaria, donde,
por desgracia, también encuentro personas corruptas de una forma u otra.
En esa institución, si alguien habla, toman medidas contra él;
los directivos de la sección a la que muchos de nosotros
pertenecemos no nos aprecian y, por el contrario, muestran el deseo de acabar con el
voluntariado.
Los voluntarios están tan hartos de esta situación que no dicen nada y
expresan su desacuerdo dejando de volver.
Llevo un año ejerciendo ciertas responsabilidades en el voluntariado
y no he encontrado una solución a la situación. A veces, cuando me expreso o hago
una propuesta, me hacen callar o se burlan de mí. Hace aproximadamente un mes
que dejé mi puesto, pero no lo han tenido en cuenta.
Me gustaría no perder el sentimiento que me impulsó a entrar en esta institución,
pero me molestan las actitudes y las acciones de varias de esas personas con cargos importantes
y de otras no tan importantes.
Y lo que para mí es una actividad y un trabajo de ayuda que me llena como
persona se está convirtiendo en algo terrible.
Gracias.
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
El mundo entero está corrompido, y cuanto más se asciende hacia la cima, más podrido, enfermo, corrupto y peligroso resulta, hasta extremos inimaginables.
Lo importante para usted es que su estado de ánimo sea puro, íntegro, y que sepa a qué aspira su corazón.
También hay ángeles de luz, no se preocupe; tenga confianza en sí mismo.
Kosen