Pregunta
¿Nos alejamos del bienestar interior si sucumbimos a nuestros deseos y sentidos?
Patricia
Respuesta del maestro Kosen
El placer, el sufrimiento, el deseo y la aversión son solo una cuestión de contraste.
La verdadera satisfacción, el verdadero placer, son una cuestión de dominio. Un auténtico pura sangre no se deja conducir por un ignorante sin delicadeza. Quien no tiene ningún control sobre sí mismo acaba dejando de experimentar un bienestar profundo.
Los placeres de los sentidos no están prohibidos, pero solo pertenecerán a quien haya abandonado todo deseo; el camino inverso solo conduce a la dependencia y a la desdicha.
Kosen