Pregunta
Tengo una pregunta que me angustia terriblemente. No sé si se trata otra vez del miedo a perder «mi yo», que sé que es imaginario, o del miedo a cometer la estupidez de ir demasiado lejos y acabar tirando al niño con el agua del baño, como se dice, lo cual haría imposible una «reencarnación» como bodhisattva. Si tuviera la gran bondad de responder a lo que sigue, le estaría enormemente agradecido.
Comprendo perfectamente que no puede haber un yo personal, que somos un cambio perpetuo tanto en lo físico como en el pensamiento. Que no haya nadie a quien aferrarse es algo que conozco y he comprobado. Así pues, hago mi vida con un yo propio de esta existencia que va haciendo su camino.
Pero, si se realiza perfectamente el no yo, ¿hay que entender que, después de la disolución del cuerpo, ya no sería posible retomar un cuerpo por falta de un yo que se habría desvanecido? En ese caso, ¿nada ni nadie podría «volver» para una misión de bodhisattva?
Pero, si existe la posibilidad de volver, ¿quién o qué desencadena entonces esa decisión de volver, si no hay un yo?
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
El ego carece de noúmeno y el noúmeno carece de ego. El amor es el vínculo indispensable entre todas las cosas; no se puede realizar por la fuerza.
Kosen