Pregunta
Maestro, perdí a mi padre cuando tenía dos años y, hace unos años, estuve cerca de la muerte y perdí a mi hermano mayor en aquel suceso. Eso despertó en mí un miedo latente: el miedo a enfermar, a morir, a la soledad y a dejar de existir. Desde aquel día, todos esos miedos me perturban y se manifiestan en mi vida; perder a alguien me produce un gran sufrimiento y alimenta el miedo a seguir perdiendo a las personas que quiero... Todos esos pensamientos y sentimientos me hacen sentir por momentos que me estoy volviendo loco. Hace años que no duermo bien, todo esto me perturba...
Por otro lado, me veo como un guerrero de la vida con una voluntad de hierro. Practico aikido, una vía maravillosa que he descubierto en los últimos años, y estoy empezando a practicar meditación zen por mi cuenta. Solo deseo paz y tranquilidad en mi mente y en mi corazón, y vivir aquí y ahora. Sé que la práctica es el camino, pero los pensamientos y la carga emocional negativos son tan fuertes que estoy perdido la mayor parte del tiempo, y eso provoca mucho sufrimiento para mí y para los demás. Hace años que no lloro... ¿Qué debo hacer? Gracias, maestro, por dedicar parte de su valioso tiempo a responderme. Arigato.
lukitas2013
Respuesta del maestro Kosen
Todos llevamos dentro esos mismos miedos. Sobre todo el miedo a perder a las personas a las que queremos mucho, ya sea viéndolas partir o partiendo nosotros mismos. No hay otra actitud que aconsejar que la del guerrero que, con calma pero con firmeza, afronta su destino aquí y ahora, en zazen o de pie ante el enemigo.
Mi maestro llamaba a ese miedo la consciencia de mujo, de la impermanencia. Es precisamente ese temor a mujo el que motiva nuestra práctica.
Kosen