Pregunta
Ese mondo entre Sabine y tú es muy poderoso. Lo que aparece no es
superficial ni artificial, viene de las grandes profundidades del silencio.
Por eso le diste a Sabine el kyosaku con tanta fuerza, con una grandísima
compasión: ya no eres tú quien da el kyosaku ni Sabine quien lo
recibe; son el kyosaku de Buda y el hombro de Buda. El sonido de ese
golpe de kyosaku resuena hasta el infinito y hace temblar la Tierra.
Ese mondo es muy poderoso: vomito porque me hace vomitar mi
ego; vomito litros y litros de flemas y esputos, vomito
la vieja bruja que lleva mucho tiempo escondida en mí. Ese mondo
exorciza.
Es Dios quien se manifiesta.
Es extraño que utilices la palabra kármico, porque precisamente lo que aparece
entre Sabine y tú parece venir de muy, muy lejos: es Dios quien se
manifiesta. Ya no puedo hablar, estoy llena de respeto ante lo que
se manifiesta; dejo de hablar ahora mismo. Pero te ofrezco mi hombro:
dame el kyosaku, tengo que vomitar a esa demonia que habita en mí.
Gracias.
Lise.
Respuesta del maestro Kosen
Besos.
Kosen