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Modernidaaaaad...

Maestro Kosen – Publicado el 20 de noviembre – daily-life

Pregunta

Hola, maestro:

Quisiera llamar su atención sobre un fenómeno muy reciente en Francia: el auge de un populismo de nuevo cuño, con un nivel cultural considerablemente más alto que su versión más tradicional, teñido de espiritualidad «cristiana», «marxista» en lo económico, que utiliza una herramienta de difusión inédita —internet—, todo ello al servicio de una ideología que propone, entre otras cosas, salir de Europa, restablecer una sociedad vertical y patriarcal y unir a los musulmanes y a los cristianos más radicales contra el mundo moderno... La comprensión del conjunto queda garantizada por un único principio explicativo: la culpabilidad universal de los «judíos» en todos los males que afectan al mundo moderno...
En definitiva, y de forma más concisa, mi pregunta sería: ¿qué opina usted de Alain Soral?
Si hoy esta pregunta me parece importante, es porque, por una parte, la capacidad de difusión de ese discurso está adquiriendo una importancia increíble, sobre todo entre los jóvenes (15 millones de visualizaciones de los vídeos en internet del personaje en cuestión, más visitas a su página que a la de Télérama, omnipresencia mediática, influencia creciente tanto en las élites como en los sectores más desfavorecidos, etc.) y, por otra, su inédito nivel de complejidad invita sin duda a un trabajo de fondo.

Gracias de antemano por su respuesta.
Un cordial saludo.

kachou007

Respuesta del maestro Kosen

 Conozco bastante poco a Alain Soral; el problema es que es muy inteligente y parte de lo que dice es sensato e incluso interesante.

Lo más preocupante no es su inteligencia ni su carisma, sino que defiende al Frente Nacional. Un partido, en mi opinión, populista y racista, que no tiene ningún programa serio y que critica a Europa mientras se beneficia de ella y conserva allí sus escaños. Vivimos bajo el imperio de la desinformación, la manipulación y las confusiones interesadas. Podría pensarse que se mantiene en su lugar a los lepenistas y a la gente de extrema derecha para que actúen como barreras que impidan a la mayoría querer salir del lodazal europeísta sin que la tachen de racista, antisemita y facha.

Los conceptos de derecha e izquierda ya no significan nada hoy.

Pertenecen al pasado.

Para mí, la Unión Europea es una enorme estafa ingobernable que ha arruinado nuestra agricultura, nuestra industria y nuestros derechos sociales mediante leyes injustas pero ineludibles, dictadas por los grupos de presión en su exclusivo beneficio. Nos impondrá los transgénicos, el gas de esquisto y las guerras estadounidenses, y nos desangrará hasta la médula sin que podamos hacer nada, porque todo eso es legal según las leyes europeas. Pero, por supuesto, ilegal según las leyes y el sentido común nacionales, más aún cuando los franceses votaron en contra de esa Constitución europea que les impusieron sin más.

Pienso esto y, sin embargo, no soy de derechas; solo soy partidario de resistir, como lo hizo en su momento el Consejo Nacional de la Resistencia, con una representación de todas las tendencias políticas francesas, de derechas y de izquierdas, que, aun así, se pusieron de acuerdo ante el colaboracionismo generalizado por la salvación y el futuro del país. Hitler también defendía la gran Europa, y los resistentes eran unos sucios terroristas. 

Ahora los defensores de un nuevo orden mundial critican duramente y caricaturizan el nacionalismo. Pero, antes de asociarse, sería mejor que cada cual fuera fuerte y autónomo. Así, cada uno podría dar lo mejor de sí mismo a su equipo europeo o mundial, en lugar de hundirse en una comunidad de perdedores colaboracionistas, esclavos de la nueva dictadura del dinero.

 

 

Kosen


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