Pregunta
Gracias, de todo corazón, gracias. Un simple correo electrónico, evidentemente, no bastará, ¡pero es la ayuda que esperaba! Hoy estoy bien, voy saliendo adelante y, por lo visto, ninguna desgracia quiere caerme encima. ¿Esperamos a mañana?
Que pase muy buena tarde.
P. D.: El último párrafo —¿o será la gastroenteritis?— me ha dado calor. No un sofoco, no: un calor «bueno». En cambio, no tengo ningún deseo que formular; no sé lo que quiero. ¡Eh! La ventaja es que no corro el riesgo de decepcionarme por no conseguirlo.
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Diga: «Conecto la realidad de mi vida con mi deseo profundo». No importa que no conozca conscientemente ese deseo; en su interior lo conoce y, gracias a esta frase, lo descubrirá en el seno de su propia realidad.
Kosen