Pregunta
¿Qué debo comprender sobre lo limitado y lo ilimitado? Estoy en el UNO y el UNO está en mí. Es eso, ¿no? ¿Qué más hay que saber?
Lo que veo claramente es que lo limitado sí lo conozco, no hay duda: soy un profesional. En cuanto a lo ilimitado, precisamente me gustaría ver en qué consiste. Para mí, ilimitado significa realmente sin límites. Así que, si cito a Jesús (Mateo 21:21): «... Si le dicen a esa montaña: “Quítate de ahí y arrójate al mar”, así sucederá. Todo lo que pidan con fe en la oración lo recibirán».
A mí (y a los demás también, porque al parecer todos estamos igual) no me pasa nada. ¿El problema, al final, es que no tenemos fe? Lo único que sé hoy sobre lo ilimitado es lo que decía Einstein: «Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana... pero, sobre el universo, no tengo una certeza absoluta».
Todo esto me lleva comiendo la cabeza desde hace muchísimo tiempo; estoy harto. Cuando por fin se obtiene una respuesta a una pregunta, enseguida surge otra, y no tiene fin, exactamente igual que los impuestos en Francia... ¡Nunca es suficiente y nunca se acaba!
Lo que daría por no haber existido nunca... Mi única motivación para buscar y, sobre todo, encontrar es conseguir algún día que cese esta rueda infernal de condicionamientos. Mi receta, por ahora, es sencilla; no es muy divertida, es verdad, pero seguramente es eficaz. Consiste en no tener deseos y, sobre todo, en mantener la concentración instante a instante para asegurarme de no volver a embarcarme en otro lío después de la muerte, que puede llegar en cualquier momento. Como todo, es cuestión de costumbre y entrenamiento.
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Aquí tiene una respuesta del físico Nassim Haramein, que le responderá mejor que yo: «
NH: En primer lugar, me di cuenta de que lo que comprendemos en física no tiene base para explicar la realidad. Si pregunta de dónde viene el mundo, un cura le responderá: “Lo hizo Dios”, y un físico: “Viene del Big Bang”. Tenemos, más o menos, el mismo nivel de información. No dice nada. Y, si hacemos preguntas fundamentales como de dónde viene la masa o de dónde viene la energía, no tenemos respuesta. Pero, si comprendemos de dónde viene la electricidad, quizá podamos crear electricidad sin destruir nuestro entorno. Si comprendemos de dónde viene la masa, quizá podamos crear campos gravitatorios, porque la masa crea gravedad. Y, si controlamos los campos gravitatorios, podemos viajar por nuestro universo de una forma un poco más sofisticada. Tenemos un enfoque muy masculino de la física. Para los viajes espaciales construimos cilindros fálicos, con una pequeña cabina arriba y muchos explosivos. Entonces explota todo muy fuerte para no ir demasiado lejos (risas). Y otra cosa extraña es esa necesidad de encontrar “la” partícula fundamental. Han invertido trece billones de dólares en el acelerador de Ginebra para eso. Queremos un universo finito. Queremos encontrar el elemento más pequeño y el más grande, sin que haya nada más después. Pero la geometría muestra de forma muy sencilla que podemos seguir dividiendo un espacio hasta el infinito».
Kosen