Pregunta
Joder, cómo me aburro con toda esta gente que me rodea y solo habla de trabajo, dinero, fiestas, jazz (del Monoprix, para que quede claro), con toda esa gente completamente moldeada y programada que acaba haciéndome sentir culpable por no pensar como ellos. ¿Es típico de la gente de Montpellier, es cosa de los franceses o soy yo la que está mal? No, en realidad descubro que estoy bien, mejor de lo que pensaba, que aún tengo un montón de cosas por descubrir y vivir (entre otras, volver al dojo, devolverle un libro que tengo desde hace mucho; para que me perdone —en realidad, esa palabra no me gusta mucho—, le daré uno de mis cuadros o pintaré uno para el dojo o el templo). Esto es lo que tenía que decir esta noche. Gracias por estar ahí; al menos tranquiliza ver, leer y escuchar a seres llenos de vida y dispuestos a hacer la revolución interior y exterior, a salir de esta humanidad que se hunde en su comodidad y su conformismo y olvida que, de vez en cuando, hay que gritar la propia rabia (como cantaba Mano Solo), la vida…, cantarla, bailarla, pintarla. Aún tengo muchas cosas que decir, pero lo dejo aquí por esta noche. Chantal
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Devuelve el libro, por Dios.
Kosen