Pregunta
Hola, maestro Kosen. Cuando tenía 20 años viví una experiencia inédita. Pasaba por un periodo de vacío y soledad que me resultaba difícil y decidí ayudar a los demás para llenarlo; después, al considerar que mis intenciones no eran sinceras, acepté ese aislamiento. Los días siguientes sentí el impulso de ir a sentarme a un parque, donde recibí mensajes como venidos del cielo. Tomé conciencia de mis errores pasados, que atribuía a quienes me rodeaban. Al cabo de tres días puse en práctica esas «revelaciones» y mi vida cambió. Fue como si el sol inundara mi vida, y sentí una alegría de vivir y un amor inmenso por los demás. Duró ocho meses, un periodo maravilloso, sin vivir cosas extraordinarias, pero estando muy acompañada. Y de pronto cesó. Conservé los «valores» adquiridos en ese periodo, pero viví acontecimientos muy difíciles. No comprendo qué ocurrió.
Patyw
Respuesta del maestro Kosen
¡Es un estado de gracia! En efecto.
Kosen