Pregunta
Llevo poco tiempo practicando zazen. Para mí, hacer zazen es una fuente de felicidad, pero cuanto más avanzo en la práctica, más difícil me resulta. Empiezan a dolerme las piernas al cabo de un cuarto de hora. Me da un poco de vergüenza, pero el otro día, mientras hacía zazen, me dolían muchísimo las piernas y solo quería irme; la gota que colmó el vaso fue cuando el monje empezó un sermón. Solo quería que se callara, y entonces surgió en mí una sensación de
odio hacia él —aunque, mientras tanto, ya no pensaba en el dolor—. Por favor, no me responda con un sí o un no, es muy frustrante: ¿es normal sentir odio durante zazen?
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Desde hace algún tiempo, en ciertos dojos cualquiera dice cualquier cosa; debe de ser, en efecto, bastante insoportable.
Kosen