Pregunta
Hola, acabo de leer este enlace:
http://charlyleprof.free.fr/leblog/?p=195 y me pregunto por el lugar de la bofetada en nuestra sociedad. Parece que muchas personas la condenan. No comparto esa opinión; para mí, la Bofetada Magistral es una enseñanza ishin den shin. Va del corazón del maestro al corazón del alumno, pasando por la mejilla :). Usted, que pertenece a un linaje de maestros del Dharma y tiene alumnos a su cargo, ¿qué opina? ¿No es la buena bofetada de toda la vida como un buen golpe de kyosaku?
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
No puedo afirmar que esté a favor ni en contra de la bofetada: todo depende del contexto y de la manera de darla. Dios sabe la de bofetadas que recibí de crío, y varios de mis profesores se habrían merecido un buen cabezazo en los dientes por tratar así a un niño. Mi padre también me pegó a veces de forma excesiva, pero había practicado boxeo y nunca me golpeó en la cara. En cuanto a mi maestro Deshimaru, sin duda soy uno de los discípulos que más rensaku recibió (literalmente, una ráfaga o una lluvia de golpes de bastón), cinco o diez a veces en cada hombro; pero con el maestro Deshimaru no me sentí humillado ni una sola vez. Siempre me llenó de felicidad, porque los daba —puede parecer extraño— realmente con fuerza (era quinto dan de kendo), pero siempre sentí que me quería como a un hijo y siempre me golpeó con una gran sonrisa y mucho amor. Y todavía, cuando lo recuerdo, siento alegría en el corazón. A veces una buena bofetada corta las dudas y las complicaciones: no es no, y ayuda a un niño a tomar sus decisiones con claridad en el futuro.
Kosen