Pregunta
Padezco una enfermedad que me matará. Existe un tratamiento, con un 67-80 % de éxito, a costa de efectos secundarios graves y duraderos.
El zen recomienda no temer a la muerte y prefiero morir a someterme a ese tratamiento, que me transformará de forma duradera.
Pero tengo tres hijos adorables. Desde el punto de vista del zen, debería desprenderme de la preocupación por cómo será su vida sin su mamá, que hace todo lo posible por hacerles felices y protegerles.
¿Qué camino debo tomar: jugármelo todo a una carta o aceptar la muerte hacia la que me lleva mi cuerpo y confiar en que mis hijos tendrán, aun así, una vida bonita?
Nin
Respuesta del maestro Kosen
Elige aquel en el que haya más amor.
Kosen