Pregunta
Gracias, maestro Kosen, por su respuesta y por esa foto tan conmovedora de su padre, supongo, con Sydney Bechet. También he visto el enlace de Guthrie Govan que me envió… Efectivamente… toca de maravilla.
En cuanto a la Lowden, es una guitarra excelente que suena muy bien, pero hay otras… :-) Y nada le impide tener otra en un rincón, porque no es la guitarra la que hace al músico, sino al revés :-). Los dedos vuelven enseguida, incluso tras un año sin tocar. Lo sé por experiencia. Y en ese aspecto no hay diferencia entre usted y yo, puesto que usted ya sabe tocar. Además, compone con mucho gusto musical, así que ¿dónde está el problema? :)) Hay una memoria en las manos que nunca se pierde. Un poco como la profundidad del zen y la naturaleza original, en las que creo, aunque, en lo que a mí respecta, eso es otro asunto :-)). Y, aunque en el zen soto no haya nada que perder ni que ganar, todavía no he realizado esa plena conciencia :-)). Por cierto, quizá no haya nada que realizar y quizá esa sea la realización o el satori :-)), algo que debe de ser tan sencillo que ni siquiera conseguimos verlo. Entre el «ser» y el «no ser», como dice Buda. Eso es, de hecho, lo que a veces le ocurre a un músico en un concierto con su público, pero la mayoría no lo sabe :-). Lo he sentido en algunos conciertos que he dado, cuando la música es tan intensa que ya no hay público ni quien toca, sino únicamente un instante de plena conciencia, de alegría y de paz absoluta. Lo ideal sería vivirlo permanentemente en la vida cotidiana. ¿Cómo prolongar ese instante? Esa es otra pregunta que le hago. Quizá me responda que no hace falta prolongarlo y que hay que dejarlo tal como es, y que, al dejarlo así, se prolonga naturalmente. El problema es que ya lo he hecho, pero acaba desapareciendo de todos modos :-). Aunque sé que sigue presente, porque ese instante ya ha existido al menos una vez. Para mí nada muere ni nace; todo se redescubre, primero mediante el aprendizaje y después mediante el olvido voluntario de ese aprendizaje. En música, por ejemplo, en un momento dado hay que quemar los conocimientos para dejar que todo el ser hable a través del instrumento. Otra pregunta: «¿Hay que aprender o desaprender la vida?». En el zen hay koans muy profundos. Maestro Kosen, ¿conoce esta frase de Mozart?: «La verdadera música está entre las notas». Para mí es como un koan, y ese es austriaco :-)).
Un cordial saludo.
Stephane Guery (!) :-)))
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
El tiempo está ligado al espacio.
Se puede volver aquí, pero no se puede volver ahora.
Querer mantener el instante ya es perderlo.
Hay un ahora que no desaparece, pero no se puede encontrar en el tiempo, sino en el espacio. Hay un camino para llegar a él, un camino en nuestro propio cerebro. Hay que limpiar ese camino, recorrerlo una y otra vez hasta que resulte familiar y ya no lo perdamos. Una vez que lo conocemos, ya no tenemos miedo de perdernos.
Kosen