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Afirmar que algunos hombres pueden vivir 300 o 400 años

Maestro Kosen – Publicado el 17 de abril – health

Pregunta

¡Hola! Llevo ya más de tres años practicando como puedo en un dojo que depende de la AZI, pero cuyos miembros, casi en su totalidad, son muy escépticos sobre su evolución actual. Aunque me parece interesante, no creo que algún día siga al maestro al que sigue la mayoría de ellos. Desde que oí hablar de la historia del zen soto en Francia después de Deshimaru, me sentí enseguida «atraído» por tu espíritu de independencia. Más tarde leí tu segundo libro, que me gustó. Hace poco tengo internet. No tardé en visitar tu web. Aprecio muchos aspectos de tu enseñanza, incluso algunos dirigidos directamente a gente como yo. Por ejemplo, tu respuesta sobre el RMI, que, por cierto, no tomé como una condena en sí misma, porque, si no hay que identificarse con ser beneficiario del RMI, para mí tampoco hay que identificarse con ninguna profesión que se pueda llegar a ejercer, ni seguramente tampoco con ser monje zen. Tu lado áspero y a menudo provocador no me molesta, incluso al contrario: pocas personas tienen la capacidad de rasgar el velo con suavidad. Sin embargo, algunas de tus respuestas me han dejado bastante escéptico. Se debe sobre todo a que esos mensajes no se transmiten en persona, en directo, sino por internet. En mi opinión, un maestro no es duro ni burlón por principio. Cuando da un bastonazo, sabe exactamente a quién se lo da y, por tanto, por qué. Y, si «se equivoca» y provoca en la persona que tiene enfrente una reacción que no había previsto, puede rectificar. Con tu sistema de preguntas y respuestas por correo electrónico, no ocurre así. Un ejemplo que me chocó mucho: un tío que se ve a sí mismo como un fracasado te hace una pregunta. Te burlas de él y le recomiendas que vaya a que le reformateen el ADN. Hasta ahí, quizá, vale. A mí personalmente me hizo mucha gracia. Pero lo grave es que, cuando después te preguntan si conoces a un terapeuta que haga eso, das sin ningún reparo un enlace a la web de un estafador, sin más comentarios. ¿Y cuántos han leído esa respuesta? ¿Y cuántos de ellos están perdidos? ¿No tenían esas personas algo mejor que leer que esas gilipolleces? ¿No hiciste un voto del estilo de salvar a todos los seres? A menos que de verdad creas en eso. Porque acabo de leer otra respuesta tuya en la que esta vez no he conseguido detectar el menor rastro de humor y explicas que sí, que no te parece estúpido afirmar que algunos hombres pueden vivir 300 o 400 años. Por cierto, hay una buena historia que seguro que conoces, en la que un anciano va a pedir a un monje zen que practique rituales para prolongar su existencia. Confieso que ya no sé muy bien qué pensar de ti, cosa que, por otra parte, con tu ego tan vasto como el universo, debe de importarte un comino. FIN del mensaje de un pequeño saltamontes.

Anónimo

Respuesta del maestro Kosen

Aunque pueda dar la impresión de que me burlo y responda a menudo con humor, siempre hay una parte seria en mis respuestas. Si digo que el ADN no es una fatalidad, es porque tengo buenas razones para creerlo. Si aconsejo visitar ciertas webs de apariencia new age, es porque, una vez superada la capa superficial, hay cosas que pueden resultar interesantes, o porque conozco allí a personas eficaces en su
trabajo o en sus investigaciones. Además, es un tema que me apasiona. Pronto podrá encontrar en mi web artículos y enlaces que le darán respuestas y soluciones más precisas sobre genética y salud.
En cuanto al gen de la inmortalidad, se trata del gen «Nanog», bautizado como «gen de la inmortalidad», descubierto
recientemente en ratones y cuyo equivalente existe en los seres humanos. Ese gen es la clave para mantener
permanentemente jóvenes las células madre y les confiere la capacidad de dividirse eternamente, conservando a la vez la capacidad de diferenciarse, algo que no ocurre con la mayoría de las células de nuestro organismo.

Kosen


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