Pregunta
No veo realmente la relación. No tengo ningún respeto especial por la gente de la AZI, al contrario. Precisamente por eso me niego a poner un pie en la Gendro. La mayoría de la gente de mi dojo sigue a Philippe Coupey, que, aunque no se atreve a abandonar la AZI, por razones que, por cierto, me importan un comino, no goza de las simpatías de los dirigentes actuales. Me cae bien, pero no consigo verle como un maestro que pueda guiarme de verdad.
Pero, sinceramente, tu respuesta me sorprende un poco.
¿No debería bastarse la práctica a sí misma?
Creo que el verdadero problema soy yo. Llevo demasiado tiempo viviendo al margen. Me he puesto en esa situación de forma más o menos voluntaria, aunque creo que no elegimos nada, precisamente porque no encontraba ningún sentido a la vida que todo el mundo me proponía; pero hoy me veo obligado a reconocer que mi vida tampoco tiene absolutamente ningún sentido, incluso menos, porque algunas de las personas que se han integrado en la sociedad tampoco son tan ingenuas: no todas sueñan con una nueva pantalla LCD.
Hace algún tiempo te pregunté por mi forma de vivir —robo comida en grandes superficies— y por mi deseo de hacer los
votos de bodhisattva… Tu respuesta me pareció de lo más acertada, pero el problema es que entonces me dije: «vale, sigamos aprovechándonos y ya veremos más adelante». Así es como, al final, me he servido de tu enseñanza.
La verdad es que, tras tres años de vipassana y casi cuatro de zazen, sigo dejándome llevar por mis deseos y por mi miedo: miedo a la vida, a los demás, a mí mismo, a perderlo todo; y eso que me quedan tan pocas cosas…
Como todo esto es por escrito, una precisión: tengo un nudo en la garganta y los ojos un poco húmedos. El teclado crea cierta distancia, pero, si hubiera intentado expresarlo en voz alta, seguramente habría llorado. Para ser un tío, lloro a menudo, por cierto; a veces en zazen, no con frecuencia, pero sí. Recuerdo un vídeo en el que decías que te daban ganas de cortar la cabeza a la gente como yo, o alguna expresión por el estilo.
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
¿No debería bastarse la práctica a sí misma?/
De acuerdo, pero ¿qué práctica? ¿Qué practicas?
Me responderás: practico zazen. Pero ¿qué zazen? ¿Qué es zazen?????? Zazen es infinito, igual que tu vida.
Llevo demasiado tiempo viviendo al margen.
Sí, vives al margen: piensas que, por un lado, estás tú, con tus carencias y tus deseos, y por otro, una realidad hostil sin conexión alguna contigo.
Por tanto, tienes que despertar, y ese término no tiene nada de misterioso: significa amarte a ti mismo, amar la vida en su esencia, amar el espíritu, la realidad que es la tuya, y esta te dará todo lo que necesitas.
Y no olvides algo de lo que ya te he hablado: da las gracias en lugar de quejarte.
Kosen