Pregunta
Un gran momento de soledad…
Gracias, en cualquier caso, por el bastonazo, porque las caricias que se prodigan al toxicómano muchas veces solo le afianzan en la culpabilidad de la que se alimenta. Y sé bien que, aunque recibir el bastonazo sea menos agradable, se da con una gran y auténtica compasión; al menos, eso espero. En fin, algún día tendré que dejar de buscar fuera lo que solo existe dentro de mí. ¡¡¡Pero está enterrado tan profundamente!!!
La exploración promete ser laboriosa, sobre todo porque el esfuerzo no es mi fuerte…
Anónimo
Respuesta del maestro Kosen
Aprenda simplemente a disfrutar de aquello mismo de lo que ayer intentaba huir; la abstinencia, por ejemplo, es un colocón tremendo.
Solo lo saben los verdaderos entendidos. No tienes ni idea de todas las sustancias que segrega el cerebro. Estoy a favor de la anarquía absoluta: ni siquiera depender de las propias adicciones.
P. D.: un internauta me señala: creo que sería conveniente que su médico de cabecera, si lo tiene, le remitiera a la profesora Marion Leboyer, en el hospital Albert Chenevier de Créteil (94). Ya hay muchísimo trabajo que hacer antes de ocuparse de la espiritualidad y del zen.
Kosen