PREGUNTA (resumida):
¿Cómo restaurar la confianza en mí y administrar tal shock?
PREGUNTA (original):
Buenos días Maestro: tuve un accidente automovilístico ayer; mis dos niños estaban conmigo y yo era la conductora. Soy la única causante, me dijeron 'pérdida de control del vehículo', el accidente fue terrible, el coche quedó destrozado pero mis niños y yo con heridas leves. Me culpabilizo y tengo vergüenza de mí en lo sucesivo mientras que tengo 21 años de permiso, millares de kilómetros detrás de mí sin jamás un solo problema. Tengo un ataque de nervios viendo lo que he causado: la gente que nos ayudó, los bomberos que nos soltaron, las urgencias, las heridas de mis niños, nuestros amigos que hicieron 500 kilómetros ida y vuelta para repatriarnos, el hecho de haber estropeado el día de todas estas personas, de no poder transportar más a mis niños ......
¿Cómo restaurar la confianza en mí y administrar tal shock? Gracias por conceder un poco de vuestro tiempo precioso, Maestro, y de tener la gentileza de responder a una pregunta que va aparecerle posiblemente materialista o cobarde de mi parte.
REPUESTA
El traumatismo va a durarle un tiempo, luego será más prudentes, luego olvidará.
El automóvil es la imagen de nuestra vida y nuestra mentalidad, refuerza y afirma la imagen y el espacio de nuestro ego pero no de nuestra divinidad y aunque nos da una impresión de fuerza, realmente nos debilita.
Contamina y envenena, es un peligro de muerte para otros, sobre todo las 4x4 pero se considera eso de menor importancia comparado a nuestra imagen y a nuestra comodidad.
Nos calienta en invierno, nos refresca en verano, la música nos estimula, nos cortamos del mundo e incluso, a veces, llamamos por teléfono mientras conducimos, o simplemente pensamos en otra cosa. Y sobre todo, raramente establece una relación de amor con los otros usuarios, sino más bien de desconfianza (con mucha razón), de impaciencia y cólera. Luego un día, la muerte ocurre, quedamos muy sorprendidos de vernos tan frágiles, y aún más sorprendidos de realizar que pasamos junto a nuestra responsabilidad y muy sorprendidos aún de ver manos humanas tenderse para ayudarnos y querernos, es hermosa la vida, la humanidad es buena.
El coche no es más que un símbolo de la manera en que negociamos nuestra vida, de hecho podemos morir o dañarnos gravemente en cualquier momento, hasta marchando a pie o quedándonos en casa, ponemos en peligro a nuestros niños y los que son queridos por nosotros, olvidando simplemente donde estamos y lo que vinimos a hacer aquí.
KOSEN!