PREGUNTA (resumida):
Zazen egoísta y dogmático.
PREGUNTA (original):
Bueno, hace poco más de un año que practico, soy fanático de las sesshines aunque no siempre sean color de rosa. Soy fanático de mi zazen diario, no concibo más vivir sin esto. Dejé de fumar, de beber y me veo mejor en mi cuerpo como en la vida. Me estoy encontrando poco a poco... estoy un poco averiado pero tranquilo... Hasta encontré a una chica con la que hablo de mi práctica un poco. Encuentra que esto ocupa mucho lugar en mi cabeza y en mi vida. Me duele pensar que esto no pueda durar sin que se interponga el zazen, tengo la impresión de vagar a solas en mi planeta y cuando aparece un obstáculo, me hincha las pelotas. Tengo ganas de decirle que es una pobre embriaguez de pacotilla, lejos de lo que se vive en zazen. ¡Me vuelvo en ángulo recto dogmático y moralista como aquellos a los que no soportaba cuando era juerguista! Me gusta mucho la onda de esta chica pero no podemos atar a las águilas. Tengo miedo de volverme un egoísta en sintonía con alguien que está triste? Ya me perdí demasiado allí... Gracias por esto, me hizo bien escribir (me siento un poco tonto pero lo envío a pesar de todo)
REPUESTA
Tienes suerte:
No es por nada que los budistas inventaron la noción de bodhisatva. Evidentemente es el tema de nuestras vidas los practicantes, podemos muy bien ponernos en sintonía sin suprimir nuestra salud, podemos muy bien ser un verdadero practicante sin aislarnos del resto del mundo. Te envío un poema del maestro nyojo que te hará comprender.........:
Me recuerda a un koan
Un monje le preguntó a Hyakujo qué era la cosa más extraordinaria. Hyakujo respondió: 'sentarse solo en el pico Daxiong.' Pero yo les digo; ¡monjes! No se conmuevan [por tal respuesta]. Dejemos a este buen hombre sentarse hasta morir de ello. Si hoy alguien me pregunta de repente: 'Maestro Jing, ¿cuál es la cosa más extraordinaria?', le responderé solamente: '¿qué hay de especial?' ¿Entonces qué finalmente? Mi cuenco de Jingzi, lo he traído a Tiantong para comer mi arroz.
Nyojo.
KOSEN!