Yakusan Igen
El trigesimosexto patriarca, el gran maestro Hung-tao, fue a visitar a Shih-t'o y le preguntó: Comprendo en gran parte las doce enseñanzas de los tres vehículos, pero he oído que en el sur penetran el espíritu humano de forma directa, ven sus propias naturalezas, y se convierten en Budas. Ésto no está claro aún para mí. Le pido humildemente que en su compasión me lo explique. El patriarca dijo: De esta manera no va a funcionar y de esta no-manera no va a funcionar tampoco, y del mismo modo ni de esta manera, ni de esta no-manera van a funcionar tampoco. Y usted, ¿qué dice de ésto? El maestro se quedó mudo. El patriarca dijo: Las condiciones necesarias para su comprensión no están completas aún. Tiene que ir a ver al gran maestro Ma. Siguiendo este consejo, el maestro fue allí y rindió homenaje a Ma-tsu. Le hizo la misma pregunta. El patriarca dijo: Dos veces le hago levantar las cejas y guiñar los ojos, dos veces no le hago levantar las cejas ni guiñar los ojs. Dos veces levantar las cejas y guiñar los ojos es apropiado, dos veces levantar las cejas y guiñar los ojos no lo es. ¿Qué dice usted de ésto? A estas palabras, el maestro fue despertado e hizo gassho. El patriarca le preguntó: ¿Qué verdad ha visto, que le ha hecho inclinarse? El maestro respondió: Cuando estaba con Shih-t'ou, era como un mosquito montando un hueso de hierro. El patriarca le dijo: Dado que es usted así, debe estar muy alerta, pero de todas formas su maestro es Shih-t'ou.
(texte extrait du Dentoroku)