Eihei Dogen

El quincuagesimoprimer patriarca fue el sacerdote Eihei Dogen. Estudió con el
sacerdote Tien-t'ung Ju-ching. Una vez, durante zazen muy de madrugada,
Ju-ching dijo a los monjes: Estudiar el zen es abandonar el cuerpo y
el espíritu. Oyendo ésto, súbitamente el maestro despertó completamente.
Se dirigió inmediatamente a la habitación del abad y
quemó incienso. Ju-ching le preguntó: ¿Por qué quema incienso?
El maestro respondió: Cuerpo y espíritu abandonados.
Ju-ching dijo: Abandonar el cuerpo y el espíritu, cuerpo y espíritu abandonados.
El maestro dijo: Es una capacidad temporal, no debe usted reconocerla
sin razón.
Ju-ching contestó: No le doy mi aprobación sin razón.
El maestro preguntó: ¿Por qué no me da su aprobación
sin razón?
Ju-ching dijo: Usted ha abandonado el cuerpo y el espíritu. El maestro
se inclinó.
Ju-ching dijo: Usted ha abandonado el abandono. Después de lo cual, el acompañante
de Ju-ching, Huang-p'ing de Fu-chou, dijo: No es sencillo
para un extranjero hacer la experiencia en esta tierra.
Ju-ching dijo: ¿Cuántos la han hecho aquí? Liberado, es dulce y está en paz,
y el trueno retumba.
(texte extrait du Dentoroku)